El Rugby Seven, es una modalidad reducida del Rugby Union (Rugby de 15), donde sólo intervienen 7 jugadores por equipo. Suele ser practicado por los atletas más rápidos y ágiles del Rugby en una serie de partidos que se desarrollan en dos mitades que duran siete minutos cada una.
La especialidad del juego reducido, ofrece algunas características que deben ser tenidas en cuenta para el entrenamiento especializado
La diferencia fundamental con el juego de XV marcado por la extensión del terreno de juego determina que los jugadores deben tener una gran condición física y mucha velocidad, para intervenir fundamentalmente, al momento de mantener la posesión de la pelota.
La combinación de velocidad y potencia es uno de los aspectos salientes al momento de diagramar un plan de entrenamiento especializado en Sevens. La capacidad de mantener el equilibrio entre potencia y velocidad los 14 minutos requiere de una excelente capacidad anaeróbica y potencia.
Los entrenamientos deben ser específicos y “transferibles” al juego de Seven, y con cortos períodos entre torneos para trabajar en la preparación física es esencial que el trabajo físico sea corto, agudo y específico con el objetivo final de que todos los componentes entrenados se utilicen luego en el campo de juego.
Otro aspecto fundamental es la fortaleza mental de los jugadores. Un trabajo sobre el condicionamiento anímico y sobre la tolerancia al agotamiento excesivo donde se debe empezar a entrenar sobre la fatiga. Esto permitirá un gran trabajo de defensa y la posibilidad de crearles espacios al poseedor de la pelota.
El objetivo principal del programa es que sean entrenamientos cortos, explosivos y con mínima recuperación entre serie de repeticiones. Los movimientos dinámicos que ocurren en un partido de rugby deben ser simulados en entrenamientos con ejercicios de resistencia. Todo entrenamiento realizado debe ser transferible a la posición y estilo de juego del jugador y el equipo.
Si uno piensa como puede modificar sus sesiones individuales de entrenamiento para acomodarlo a su puesto, la resultante de nivel de juego crecerá en forma exponencial, a la vez que disfrutará más del juego. Este programa está diseñado como un trabajo de todo el cuerpo con resultados óptimos si se hace dos veces por semana.
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jueves, 28 de octubre de 2010
viernes, 15 de octubre de 2010
Evaluaciones en Rugby - SJ y CMJ
Al momento de evaluar la potencia, en saltos, del tren inferior, suelen utilizarse simples protocolos que nos ayudarán a determinar orientaciones en los métodos de entrenamiento.
A continuación unos vídeos, que el departamento de Preparación Física del Club de Rugby Los Tilos (La Plata, URBA) ha subido a la web y parecen ser de gran utilidad.
jueves, 7 de octubre de 2010
La especialización de las cargas en entrenamiento
Al respecto de elegir la organización de nuestro macrociclo creemos que una visión especializada, en las exigencias, esbozadas a partir de un análisis de los requerimientos que deberemos enfrentar, es la que no dará los mayores beneficios.
TSCHIENE expresa la convicción de una "nueva" teoría y metodología del entrenamiento, orientada hacia la acción y el sistema, en cuyo centro se hallan las pautas comunes de las adaptaciones al entorno. Esta nueva teoría apunta hacia tres aspectos problemáticos: (1) la primacía de la especialización en el entrenamiento, (2) la adaptación a largo plazo a las cargas de entrenamiento y (3) el método de la concentración selectiva de las cargas.
Especialización como orientación para la organización del entrenamiento
La especialización del entrenamiento significa configurar desgastes complejos de entrenamiento, enfocados técnica y físicamente hacia los ejercicios de competición. Pretende ante todo evitar que el entrenamiento se enfoque al desarrollo unilateral de un solo componente o una sola capacidad. El desarrollo del rendimiento se concentra en las aptitudes necesarias para dominar las situaciones de forma óptima.Adaptaciones a largo plazo a las cargas
Las adaptaciones se pueden observar a través de los efectos del entrenamiento. Son el resultado de cargas que han producido desgastes con efectos de adaptación. Estos últimos se pueden diferenciar entre efectos del entrenamiento actuales -esto es, las reacciones en curso ante las cargas- y acumulativos. Los efectos acumulativos son reacciones ante una sucesión de exigencias de la carga de distinta incidencia, unidas a varios contenidos que han desgastado el organismo en paralelo y/o en serie. Los efectos acumulativos del entrenamiento son el resultado de aquellas reacciones de adecuación "almacenadas", que aparecen después de ciertos períodos de tiempo como valores indicativos de la evolución del rendimiento.
...pero... al acumular cargas de entrenamiento se plantea la pregunta de ¿cuánto tiempo se puede seguir explotando reservas funcionales agotadas, sin que se altere la capacidad funcional disponible y actúe negativamente sobre los procesos de adaptación perseguidos?
La duración del efecto retardado del entrenamiento a largo plazo la determina el momento en que se intercala la transición de un entrenamiento voluminoso a uno más intenso.
Método de concentración selectiva de las cargas
Las modificaciones del rendimiento dentro de los ciclos de entrenamiento pueden regularse mediante los siguientes componentes, que se influyen recíprocamente: el tiempo, los contenidos y la incidencia de las cargas de entrenamiento complejas. El período de desarrollo del rendimiento depende del calendario de competición, y la carga de entrenamiento compleja está limitada por la capacidad funcional actual. Estos principios sirven de base a los esquemas de periodización conocidos. La teoría de la periodización defiende la concepción que el desarrollo del rendimiento en un ciclo de entrenamiento sigue la secuencia que de la preparación general a la especial; la primera se caracteriza por volúmenes de carga en ascenso pronunciado y la segunda por el descenso de los volúmenes y el aumento de la intensidad. Postula, además, que una especialización temprana del proceso generaría adaptaciones unilaterales del organismo y con ello el predominio de un solo componente del rendimiento. Por lo que el desarrollo del rendimiento deportivo se ha de fundamentar en una base múltiple. El método de concentración selectiva de las cargas de VERCHOYANSKI se explica así: los bloques con un contenido importante, como técnica y fuerza por ejemplo, se configuran con un alto volumen de carga. Este método se limita a mostrar que, cuando la especialización es el hilo conductor del entrenamiento, con las cargas en el límite de las reservas, se buscan métodos de organización más racionales.
Debería considerarse que la dirección del entrenamiento para un proceso cíclico y de varios años debe partir de la siguiente regla: para deportistas altamente cualificados lo razonable es adoptar los ciclos y períodos establecidos por el calendario, no la la sucesión habitual de preparación habitual desde general hacia especial. Pues disponen, en primer lugar, de un rendimiento especial alto, sólo alcanzable mediante la mejora de este nivel precisamente. En segundo lugar, entrenan ya en la zona límite de sus reservas de adaptación. Este entrenamiento ha de dirigirse a cargas de entrenamiento especiales, propias de la modalidad.
miércoles, 6 de octubre de 2010
El Período de Formación General
Partiendo de los propios fundamentos del juego, se puede afirmar que la formación del jugador no termina nunca. Mientras el jugador esté activo, continuará adquiriendo experiencias y, por lo tanto, enriqueciendo sus capacidades técnicas y tácticas. De todas formas, este enriquecimiento no es el mismo, ni cualitativamente ni cuantitativamente, en todas las etapas de formación del jugador, por lo que se hace necesaria una delimitación, lo más ajustada posible de las fases de esa formación en todas las facetas del juego.
| Extraído: Prof. Erimbaue. "R. Infantil. Expectativas de logro" |
He aquí la importancia del Período de Formación General, en edades tempranas. Este refiere en los niños, fundamentalmente a la estimulación y desarrollo de las Acciones Motrices Básicas (AMB), tales formas de movimiento sirven de apoyo al desarrollo de las destrezas del juego.
El rugby es un deporte de riquísimo bagaje motor, su práctica incluye numerosas y variadas destrezas, situación que favorece y se complementa con el período de formación general.
Los límites dentro de los que deberíamos movernos, desde nuestro punto de vista serían:
- un primer punto de partida lógico, el niño se acerca al rugby sin conocimiento de ningún tipo de habilidad específica de nuestro deporte, aunque sí con un cierto bagaje, en cuanto a la actividad física de base se refiere.
- Nuestro punto de fuga, al respecto de esta etapa de iniciación, será cuando el jugador haya adquirido las bases para coordinar procedimientos tácticos entre dos o más jugadores (1 vs. 1 – 1 vs. 1+1), pasando a situaciones especiales concretas del rugby.
La importancia de este período de PFG debería estar centrada en dotar a los niños de la mayor cantidad de destrezas motrices posibles, respetando principios como el progresividad, desarrollo, motivacional, por ejemplo. Ir generando en el niño distintos engramas de combinaciones motrices cada vez más avanzados, para conformar una estructura motriz rica en posibilidades.
El entrenamiento debería tomar la forma de enseñar a los jugadores a entender y desarrollar su desarrollo a través de la ejecución; pero lo que más importante aún, sin perder el eje lúdico. Los niños vienen a jugar, vienen a hacer amigos, vienen a divertirse.
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